Mons. Jorge A. Cavazos A.

Felicidades y Gracias Papás por llevar nuestra vida en su corazón. Pidiendo toda Gracia de Dios Padre para Ustedes, les saludo. Por estas sencillas frases, quiero felicitar a todos los papás agradeciendo su vida ante sus hijos. Nuestra fe nos invita a descubrir a Dios como Nuestro Padre. Sí, en primer lugar porque nos ha creado y tiene la autoría en nuestro ser; Dios nos ha creado pero además nos ha puesto en un lugar privilegiado: somos su creatura predilecta. Y esto nos invita a ver qué gran existencia nos ha dado; ha hecho todo para nosotros, es decir, nos crea y forma un entorno maravilloso, para nuestra realización y hacerlo fructificar en un sano respeto.  Dios nos ha acompañado orientando nuestra vida con Leyes que son vida, prosperidad y bienaventuranza para nosotros sus hijos. En el camino nos abraza y habla; nos muestra el orden y lo conveniente. Llegada la plenitud de los tiempos nos envió a Su Hijo, nuestro Hermano Mayor y Señor Jesucristo. Él que conoce perfectamente a Nuestro Padre nos lo muestra perfectamente y nos enseña a amarlo y vivir según su voluntad, pues Él es Todo para nosotros. Dios nos ha confirmado en Jesucristo que nos ama como Padre y quiere que le amemos de corazón a Corazón. Abrirse a este amor de nuestro Padre Dios es recibir toda bendición, es saber que como creatura, pero además por el bautismo hemos recibido la alegría más grande: ¡Soy hijo de Dios! Es el don más hermoso que podemos tener y es inicio de la recepción de múltiples gracias perennes que Nuestro Padre lleno de amor considera para nosotros, por ejemplo los sacramentos y de forma especial recibir a Jesucristo Eucaristía, ser templos del Espíritu Santo; y tener la alegría de la familia y el hogar celestiales.  Por eso hermanos, al saber que todo el mundo lleva esta experiencia felicito, y todos debemos hacerlo, a quienes Dios ha dado esta dignidad: ¡Ser Papá! Gracias por querernos, incluso antes de que nos conocieran físicamente; gracias por educarnos, gracias por la fe, gracias por los trabajos en favor de sus hijos; gracias por buscar corregirnos según las etapas de nuestra vida, gracias por pensar en nuestro ser cuando piensan en la belleza y situaciones buenas de la vida; incluso en la edad avanzada cuánta sabiduría nos enseñan en su paciencia y su amorosa mirada. Gracias por alegrarse en nuestras alegrías, llorar por nuestras penas, llorar con nosotros; Gracias por saber acompañarnos llenos de respeto, aun cuando no estamos cerca pues sé que les encanta que estemos juntos y así a veces en silencio ver la familia, los campos, la casa; hablar de cómo me va, de deportes, de la vida, de sus experiencias, de vivencias y tantas cosas más.  Muy estimados Papás: gracias y felicidades, y mis respetos ante su persona y vocación, pues engendrar hijos y llevar sobre su persona y corazón el deseo de que sus hijos “salgan adelante”, es realmente digno de admirarse. Agradezco al Señor este maravilloso don en Ustedes y el don de mi amando padre, a quien extraño y sigo amando; él ha sido llamado por Dios Padre a vivir plenamente la alegría de ser su hijo, pero está en mi corazón. Gracias por sus enseñanzas, alegrías, desgaste y correcciones, su creatividad para llevarnos adelante en la vida. Los hijos siempre sentimos que nuestro padre, aunque ya difunto, de alguna forma nos sigue acompañando e ilustrando. Dios quiso mostrar el lugar de los papás al darle a su Hijo Jesucristo a San José, Él supo amarlo y cuidarlo guiándole en el camino de la vida: el Amor de Dios. Él es el santo patrono de todo papá y sabe ayudarles en esta gran y hermosa misión. Esperando siempre experimenten afecto de su familia y el inmenso amor de Nuestro Dios Padre Santo les envío mi bendición. ¡Gracias y Felicidades! Con mis oraciones y mi bendición: + Mons. Jorge. C. A.
Felicidades y Gracias Papás por llevar nuestra vida en su corazón.
Pidiendo toda Gracia de Dios Padre para Ustedes, les saludo.
Por estas sencillas frases, quiero felicitar a todos los papás agradeciendo su vida ante sus hijos.
Nuestra fe nos invita a descubrir a Dios como Nuestro Padre. Sí, en primer lugar porque nos ha creado y tiene la autoría en nuestro ser; Dios nos ha creado pero además nos ha puesto en un lugar privilegiado: somos su creatura predilecta. Y esto nos invita a ver qué gran existencia nos ha dado; ha hecho todo para nosotros, es decir, nos crea y forma un entorno maravilloso, para nuestra realización y hacerlo fructificar en un sano respeto.
Dios nos ha acompañado orientando nuestra vida con Leyes que son vida, prosperidad y bienaventuranza para nosotros sus hijos. En el camino nos abraza y habla; nos muestra el orden y lo conveniente. Llegada la plenitud de los tiempos nos envió a Su Hijo, nuestro Hermano Mayor y Señor Jesucristo. Él que conoce perfectamente a Nuestro Padre nos lo muestra perfectamente y nos enseña a amarlo y vivir según su voluntad, pues Él es Todo para nosotros. Dios nos ha confirmado en Jesucristo que nos ama como Padre y quiere que le amemos de corazón a Corazón. Abrirse a este amor de nuestro Padre Dios es recibir toda bendición, es saber que como creatura, pero además por el bautismo hemos recibido la alegría más grande: ¡Soy hijo de Dios! Es el don más hermoso que podemos tener y es inicio de la recepción de múltiples gracias perennes que Nuestro Padre lleno de amor considera para nosotros, por ejemplo los sacramentos y de forma especial recibir a Jesucristo Eucaristía, ser templos del Espíritu Santo; y tener la alegría de la familia y el hogar celestiales.
Por eso hermanos, al saber que todo el mundo lleva esta experiencia felicito, y todos debemos hacerlo, a quienes Dios ha dado esta dignidad: ¡Ser Papá! Gracias por querernos, incluso antes de que nos conocieran físicamente; gracias por educarnos, gracias por la fe, gracias por los trabajos en favor de sus hijos; gracias por buscar corregirnos según las etapas de nuestra vida, gracias por pensar en nuestro ser cuando piensan en la belleza y situaciones buenas de la vida; incluso en la edad avanzada cuánta sabiduría nos enseñan en su paciencia y su amorosa mirada. Gracias por alegrarse en nuestras alegrías, llorar por nuestras penas, llorar con nosotros; Gracias por saber acompañarnos llenos de respeto, aun cuando no estamos cerca pues sé que les encanta que estemos juntos y así a veces en silencio ver la familia, los campos, la casa; hablar de cómo me va, de deportes, de la vida, de sus experiencias, de vivencias y tantas cosas más.
Muy estimados Papás: gracias y felicidades, y mis respetos ante su persona y vocación, pues engendrar hijos y llevar sobre su persona y corazón el deseo de que sus hijos “salgan adelante”, es realmente digno de admirarse.
Agradezco al Señor este maravilloso don en Ustedes y el don de mi amando padre, a quien extraño y sigo amando; él ha sido llamado por Dios Padre a vivir plenamente la alegría de ser su hijo, pero está en mi corazón. Gracias por sus enseñanzas, alegrías, desgaste y correcciones, su creatividad para llevarnos adelante en la vida. Los hijos siempre sentimos que nuestro padre, aunque ya difunto, de alguna forma nos sigue acompañando e ilustrando.
Dios quiso mostrar el lugar de los papás al darle a su Hijo Jesucristo a San José, Él supo amarlo y cuidarlo guiándole en el camino de la vida: el Amor de Dios. Él es el santo patrono de todo papá y sabe ayudarles en esta gran y hermosa misión.
Esperando siempre experimenten afecto de su familia y el inmenso amor de Nuestro Dios Padre Santo les envío mi bendición.
¡Gracias y Felicidades!
Con mis oraciones y mi bendición: + Mons. Jorge. C. A.

 

Mons. Jorge A. Cavazos A.

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En esta fiesta de la Asunción de María recibimos de manos de nuestro obispo la bendición con la imagen bendita de nuestra madre de San Juan
En esta fiesta de la Asunción de María recibimos de manos de nuestro obispo la bendición con la imagen bendita de nuestra madre de San Juan

 

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Twitt de Mons. Cavazos el día de hoy 29 de junio tras celebrar la misa de los 44 años de nuestra Diócesis
Twitt de Mons. Cavazos el día de hoy 29 de junio, después de celebrar la misa de los 44 años de nuestra Diócesis

 

“Mi corazón está dispuesto a ayudar a que las nuevas generaciones se sientan orgullosas y gustosas de su fe en Dios y María Santísima”
“Mi corazón está dispuesto a ayudar a que las nuevas generaciones se sientan orgullosas y gustosas de su fe en Dios y María Santísima”

 

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Escudo de nuestro VI Obispo, Mons. Jorge A. Cavazos Al centro el cristograma (anagrama de Cristo): Formado por las letras iniciales de Khristós (ungido) "X" "R", también se le llama Crismón (monograma de Cristo). Utilizado como expresión de Cristo Rey y Señor que, acompañado por el Alfa y la Omega –letras primera y última del alfabeto griego– simbolizan a Cristo, Principio y Fin (según la expresión apocalíptica de Cristo en Apoc 1,8: Ego sum alpha et omega). Este Cristograma está puesto al centro del Escudo como expresión de que Él es todo, de Él depende todo y es la principal e importancia para el mundo. Este símbolo hace alegoría a que nuestras vidas deben ser cristocéntrica y recomenzar siempre en y desde Él. Por eso mi lema siempre será Instaurar todo en Cristo. El Crismón es de color dorado que significa su dignidad, poder y reinado. • Silueta de la Virgen de San Juan: Aparece inmediatamente después del Cristograma, perfectamente unida a Cristo y su misión, por eso el manto, su Corona y ángeles son de color Dorado como el Cristograma. Dios ha dado a María santísima un lugar muy especial, es ejemplo y camino seguro a Cristo. Ella nos lleva a Cristo, y nos guía a todos en nuestra vida y misión como en Caná: "hagan lo que Él les diga" (Jn 2,5). Es la Virgen de San Juan de los Lagos que desde esta Ciudad y Diócesis ruega siempre por todos. En México le tenemos un cariño muy especial. Representa nuestra fe, esperanza y camino en la vida. o En su Manto, expresión de su santidad, dignidad y sus cuidados maternales están: a) La barca: Representa a la Arquidiócesis de Monterrey, ésta imagen está en el presbiterio de Santuario de N. Sra. de Guadalupe en la colonia Independencia de Monterrey, donde fui bautizado y educado, y así unido a toda la Iglesia. Representa a toda la Iglesia y nuestra fe guiada y cuidada por la Virgen María. b) Las palmas de los mártires originarios de aquí o muertos aquí; representa a la Diócesis de San Juan; ambas diócesis unidas en la fe a la Virgen María de San Juan y rezo a Sta. María de San Juan de los Lagos les cubra con su manto como se reza en su letanía: Por tu limpia concepción y belleza sin igual, cúbrenos con tu manto Madre santísima de San Juan. • El campo (fondo del escudo) es rojo representando a la pasión y muerte de Cristo, y las vicisitudes de esta vida que en Cristo y los ruegos de María santísima podemos superar. • Lema: Está basado en la cita de Ef. 1,10: "que todas las cosas tengan a Cristo por Cabeza", pero resumida en el lema de San Pío X: “instaurare omnia in Christo”. Ese es mi anhelo y por lo que entrego todo a Dios, y así sea en la vida de todos.
Escudo de nuestro VI Obispo, Mons. Jorge A. Cavazos
Al centro el cristograma (anagrama de Cristo):
Formado por las letras iniciales de Khristós (ungido) “X” “R”, también se le llama Crismón (monograma de Cristo). Utilizado como expresión de Cristo Rey y Señor que, acompañado por el Alfa y la Omega –letras primera y última del alfabeto griego– simbolizan a Cristo, Principio y Fin (según la expresión apocalíptica de Cristo en Apoc 1,8: Ego sum alpha et omega). Este Cristograma está puesto al centro del Escudo como expresión de que Él es todo, de Él depende todo y es la principal e importancia para el mundo. Este símbolo hace alegoría a que nuestras vidas deben ser cristocéntrica y recomenzar siempre en y desde Él. Por eso mi lema siempre será Instaurar todo en Cristo. El Crismón es de color dorado que significa su dignidad, poder y reinado.
• Silueta de la Virgen de San Juan:
Aparece inmediatamente después del Cristograma, perfectamente unida a Cristo y su misión, por eso el manto, su Corona y ángeles son de color Dorado como el Cristograma. Dios ha dado a María santísima un lugar muy especial, es ejemplo y camino seguro a Cristo. Ella nos lleva a Cristo, y nos guía a todos en nuestra vida y misión como en Caná: “hagan lo que Él les diga” (Jn 2,5). Es la Virgen de San Juan de los Lagos que desde esta Ciudad y Diócesis ruega siempre por todos. En México le tenemos un cariño muy especial. Representa nuestra fe, esperanza y camino en la vida.
o En su Manto, expresión de su santidad, dignidad y sus cuidados maternales están:
a) La barca: Representa a la Arquidiócesis de Monterrey, ésta imagen está en el presbiterio de Santuario de N. Sra. de Guadalupe en la colonia Independencia de Monterrey, donde fui bautizado y educado, y así unido a toda la Iglesia. Representa a toda la Iglesia y nuestra fe guiada y cuidada por la Virgen María.
b) Las palmas de los mártires originarios de aquí o muertos aquí; representa a la Diócesis de San Juan; ambas diócesis unidas en la fe a la Virgen María de San Juan y rezo a Sta. María de San Juan de los Lagos les cubra con su manto como se reza en su letanía: Por tu limpia concepción y belleza sin igual, cúbrenos con tu manto Madre santísima de San Juan.
• El campo (fondo del escudo) es rojo representando a la pasión y muerte de Cristo, y las vicisitudes de esta vida que en Cristo y los ruegos de María santísima podemos superar.
• Lema: Está basado en la cita de Ef. 1,10: “que todas las cosas tengan a Cristo por Cabeza”, pero resumida en el lema de San Pío X: “instaurare omnia in Christo”. Ese es mi anhelo y por lo que entrego todo a Dios, y así sea en la vida de todos.